Florecillas de SAN JULIAN |
||
| Por D. Román Pedreira Ancochea, Pbro. | ||
| Florecillas
de SAN JULIAN (SIETE LUMBRERAS MENORES EN TORNO AL SOL DE UN "MILAGRO" CENTRAL) Desde mi mirador... La devoción a San Julián, Obispo y Patrón de Cuenca (ESPAÑA) a lo largo del siglo XX. ECLIPSE, AMANECER, DE CLARIDAD EN CLARIDAD ... DIA PLENO ... Crítica Histórica sobre la vida de San Julián. Otros temas y datos interesantes en relación con la devoción al Santo ... y un ANEXO: Mi
Declaración sobre el "milagro central a mí
hecho por San Julián, reproducida en la Prensa de
Cuenca, por decisión y con la aprobación del Sr. Obispo
de Cuenca, Don Inocencio Roodriguez Díez y que antes
encargó de predicarlo en la Catedral. Con otras
adiciones muy interesantes en relación con San Julián
... Román
Pedreira Ancochea Madrid (ESPAÑA), 8 de Diciembre de 1998.- Solemnidad de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora, Patrona de España. Año Santo de San Julián. |
Florecillas de San Julián, un trabajo de 70 páginas, escrito por D. Román Pedreira Ancochea, Pbro., sobre San Julián, Obispo de Cuenca. En sus páginas se tratan variados temas sobre San Julián. El nombre del trabajo, Florecillas de San Julián, se toma de las siete florecillas que relata el P. Román que le han sucedido en torno a la figura de San Julián. Aquí se transcribe solamente el milagro central (hojas 3 y 4) y las siete florecillas (hojas 5 a 10). |
|
|
||
| Obispado de Cuenca VICARIO GENERAL D. VENANCIO CAÑEGO IZQUIERDO, presbítero, VICARIO GENERAL DE LA DIÓCESIS DE CUENCA HAGO CONSTAR: Que según informe del Censor Eclesiástico Lc. D.VICENTE LANGREO GARROTE, no hay ningún obstáculo o impedimento para que a la publicación "FLORECILLAS DE SAN JULIÁN" de las que es autor D. Román Pedreira Ancochea, obtenga el "nihil obstat" eclesiástico y pueda procederse a su publicación. Pedimos a San Julián que la publicación de este libro sea para el bien de la Iglesia y de todos sus devotos. Y para que así conste firmo y sello la presenté Cuenca, 6 de Abril de 1999 Fdo. Venancio
Cañego Izquierdo (firma y sello del Obispado de Cuenca) |
|
|
NIHIL OBSTAT para la publicación Florecillas de San Julián |
||
| FLORECILLAS
DE SAN JULIAN (Páginas 3 y 4) Román Pedreira
Ancochea Soy un gran favorecido de San Julián y estoy muy agradecido a él. Hablando en un sentido popular, ha hecho en mi favor un gran "milagro". El venerado Obispo que fue de Cuenca, Don Inocencio Rodriguez Díaz, dispuso predicarlo en la Catedral el 5 de Septiembre de 1954 a los 11 años del sucedido y publicarlo en "Diario de Cuenca" el martes 28 de Enero de 1964, a los 21 años del acaecimiento. Al punto de llegar yo a Cuenca por 1ª vez, supe por el familiar del Sr. Obispo, el Rvdo. Sr. Don Julián Calvo Recuenco, que hacía 10 años que el querido Don Inocencio deseaba conocerme. Cuando poco después tuve la dicha de estar en su presencia, entre otras cosas me dijo: "Alégrese, querido: el milagro que San Julián ha hecho con Vd., ha sido punto de partida para la renovación de la devoción al Santo en Cuenca, que estaba bastante apagada". Después me movió a testificar ante todos, la gracia que recibí del Santo Patrono de Cuenca. Era el 23 de Octubre de 1954. Resumiré mucho de mi Declaración jurada "in verbo sacerdotis que a petición del Sr. Obispo Don Inocencio, envié a Cuenca en orden a su publicación en Septiembre de 1963. Puede verse la relación extensa en el ANEXO de este escrito, y publicada. Siendo yo estudiante seglar universitario de Derecho en la Universidad Literaria de Salamanca, estaba enfermo en Orense de una mancha de carácter tuberculoso, lesión cerrada, en el pulmón izquierdo. En abril de 1943 fui avisado por tres veces en sueños: "SI QUIERES SANAR DEL VIENTRE, HAS DE VISITAR EL SEPULCRO DE SAN JULIAN EN CUENCA". Yo no estaba enfermo del vientre. Cuando según el médico iba muy mejorado del pulmón, haciendo reposo en la finca de casa en silla larga, EN 16 DE AGOSTO SE PRESENTO LA DOLENCIA DE VIENTRE ANUNCIADA: UNA GRAVISIMA PERITONITIS TUBERCULOSA. Dictaminado mi mal el día 30 de agosto, me dispuse a bien morir, con alegría incluso. PERO NO QUERIA MORIR SIN SABER QUIEN ERA SAN JULIAN DE CUENCA. COGIO MI HERMANA María del Carmen, hoy Misionera, uno de tres tomos de Vidas de Santos y lo abrió al azar. Y allí estaba la Vida de San Julián, Obispo de Cuenca, del P. Ribadeneira S.J. Y ¡oh sorpresa!: Al final dice estas palabras: "Y LO QUE MAS ES, SOÑANDO ALGUNOS ENFERMOS QUE LOS SANABA SAN JULIAN, QUEDARON SANOS". M. Cruz Almeida, Sierva de San José en Cuenca, visitó el sepulcro en mi nombre, y envió una medalla del Santo tocada a su sepulcro. Y el 5 de Septiembre en que llegó la medalla, yo me encontré sano y a la gran inapetencia, -no toleraba ni líquidos-, se siguió un gran apetito. El médico quedó pasmado cuando el día 7 se presentó para extraerme el líquido del vientre. LUEGO SUPIMOS QUE EL DIA 5 ERA LA 2ª FIESTA DEL SANTO EN CUENCA. ¡En alabanza de San Julián! NOTA: "SOÑANDO ALGUNOS ENFERMOS QUE LOS SANABA SAN JULIÁN, QUEDARON SANOS", dice, resumiendo casos, el P. Ribadeneira S.J. Siempre deseé conocer, en particular dichos casos. En peregrinación a Cuenca con mi santa madre el 7 de Septiembre de 1963, dije Misa en el Sepulcro del Santo los días 8 y 9 de Septiembre y supe de dos milagros precedentes comprendidos en el tema: En el libro "Vida, virtudes y milagros de San Julián, segundo Obispo de Cuenca" del P. Bartolomé Alcázar S.J., página 433, Cap.XVI-L.III, se dice así: "Finalmente, Miguel de la Puerta, Clérigo, que de unas viruelas había quedado ciego de un ojo y juntamente tenía baldado un brazo, habiendo pedido muchas veces a Dios la salud por los méritos de San Julián, soñó una noche que veía con ambos ojos y al despertar se halló recobrada enteramente la vista y con el brazo sano". Y en "VIDA DE SAN JULIÁN" del P. Francisco Escudero S.J. "En estos días hizo milagros sin cuento, sanó muchos coxos, hizo hablar muchos mudos y oír muchos sordos, llagados y mancos y otros muchos de diversas enfermedades fueron sanos, entre ellos fue la Emperatriz Constancia, mujer del Emperador Enrique VI de Alemania, la cual había 20 años que estaba en la cama desamparada de los médicos y oyendo la fama de San Julián, tomó gran devoción con él y suplicó a Nuestro Señor le diese salud por los méritos de este santo, y estando una noche durmiendo la visitó vestido de Pontifical y la dijo que de allí adelante sería libre de sus enfermedades. Que enviase a Cuenca por una de las dos cestillas que había hecho en este mundo y que tocada, sanaría. Fue ella levantarse para besarle la ropa y el Santo desapareció. Envió luego por la cestilla y en tocándola quedó sana". (Este libro del P. Escudero es del año 1589. El anterior del P. Alcázar es de 1692) En el caso de estos dos enfermos entran los SUEÑOS anunciando la curación y en relación con San Julián como en mi caso. Pero, hay una diferencia importante: Antes de los sueños ellos se encomendaban mucho al Santo. YO NO, PORQUE NO LO CONOCIA. |
||
| NARRADA BREVEMENTE AQUI esta MARAVILLA CENTRAL que me hizo el SANTO, pasemos a recordar ahora otras maravillas menores... En el correr de los años, de vez en cuando, noto la presencia bienhechora de SAN JULIÁN, como dándome a entender que no me abandona en el camino de la vida... | ||
| PRESENTACION
DE LAS FLORECILLAS DE SAN JULIAN (Páginas 5 a 10
inclusive) Después de la narración de este "milagro" central que San Julián hizo conmigo, no puedo sustraerme al deseo de relatar otros favores que engalanan la historia "milagrosa" de la acción de San Julián en mí mismo y en mi entorno... Dos comparaciones vienen a mi imaginación para servir de introducción a este relato: la de un minúsculo sistema solar... El astro central sería aquí el "milagro" que el Santo hizo conmigo. Y a su alrededor, en gozoso giro, siete lumbreras menores... Siete gracias menores que recibí del Santo Patrón de Cuenca, van brotando a lo largo del tiempo, como para adornar las márgenes de esa flor central que es mi curación "milagrosa"... Les llamo "FLORECILLAS", recordando el célebre libro franciscano... Y esto, por su sencillez, por su indudable belleza humilde, porque alientan la piedad y la Fe... Cada una con su colorido, su forma, su perfume especial, despertando la gratitud, el gozo, el reconocimiento, primero al Señor y después, al Padre de los pobres... |
||
| 1ª
FLORECILLA: Mi primera visita a Cuenca. LUZ Y SONIDO... PARA QUE DES FE DE LO QUE HAS VISTO Y OIDO... En 1954, once años después de la gracia extraordinaria de San Julián, por distintas causas, aún no había podido visitar el Sepulcro del Santo. Aprovechando varios días de obligada estancia en Madrid, el 23 de Octubre salí en un tren mañanero en dirección a Cuenca. El ómnibus de la Estación me dejó a la 1,20 del mediodía frente a la puerta grande de la Catedral. Estaba cerrada. Era la 1ª vez que yo estaba en Cuenca. Mi peregrinación allí era satisfacción de la deuda a la vista, con San Julián. Mi anhelo era visitar su Sepulcro y celebrar la Santa Misa ante él. Encontré enseguida el Palacio Episcopal. Por su puerta salía en aquel momento un Sacerdote -Padre, le dije: San Julián me ha hecho siendo seglar un gran milagro. Anhelaba decir Misa en su sepulcro. ¿es posible?... -¿Vd. es el gallego al que ha hecho un milagro San Julián?... -Gallego soy y un milagro me hizo. Pero San Julián no tiene la mano corta: Pudo sanar a otros gallegos, castellanos o andaluces... -Vamos a ver, me dijo: ¿Vd. estudió Derecho en Salamanca? -Sí señor. -¿Su madre es Profesora de la Escuela Normal del Magisterio de Orense? -Sí señor. Y Vd. ¿como sabe estas cosas? -Ahora no hay tiempo de explicárselo a Vd. pues urge pedir permiso para que Vd. celebre la Santa Misa cuanto antes. Pero sepa que el Sr. Obispo Don Inocencio hace diez años que anhela conocerle y después de la Misa, él quiere verle. Supe después que este Sacerdote se llamaba Don Julián Calvo Recuenco y era familiar del Sr. Obispo. Mandó el Sr. Obispo que me revistiese en la Capilla de Palacio. -Aquí no se reviste nadie, pero el Sr. Obispo dispuso que se revista Vd., -me dijo Don Julián. Desde allí bajé por un pasadizo a la Catedral. Me ayudó a Misa un sobrino de Don Inocencio, alto y fuerte, que creo era ingeniero. Dije la Santa Misa en el Altar llamado el Transparente, ante el Sepulcro de San Julián. Adornaban la Capillita altos relieves con escenas de la vida del santo. ¡Que gozo tan grande! ¡Quisiera no se acabase nunca aquella Misa! Pero, no me dejaron dar gracias: ¡el Sr. Obispo le espera! Y efectivamente. Me estaba esperando con todo cariño y aprecio. Me presentó a sus hermanas y a un Sr. Canónigo de la Catedral. No recuerdo si era el Deán o el Magistral. Estaban todos encantados de que el favorecido de San Julián fuese ya Sacerdote... -"Alégrese, querido, me dijo el Sr. Obispo: El milagro que San Julián ha hecho con Vd. ha sido punto de partida para la renovación de la devoción al Santo en Cuenca, que estaba bastante apagada". Y mostrándome al Sr. Canónigo: "Este Sr., por mi encargo, ha contado el milagro que San Julián, hizo a Vd, predicando en la Catedral el 5 del pasado septiembre". "Por gratitud, procure Vd. contar lo que debe al Santo". Pregunté a Don Inocencio, cómo había tenido noticias del milagro del Santo.- "De una manera providencial", me dijo. "Una Maestra, alumna de su madre de Vd. en la Escuela Normal del Magisterio de Orense, Srita. María Rodriguez, pasó a Cuenca en Concurso de Traslado. Estando reunido con los Maestros un día de San Julián, estábamos hablando del Santo cuando dicha Srita. me dijo conocer un milagro hecho por San Julián en Orense, a un estudiante de Derecho, hijo de una Profesora suya de la Normal, Dña. Araceli Ancochea que lo contó a sus alumnos en clase cuando acababa de tener lugar. Me preguntó si ella podría venir un día a contármelo y le dije tendría mucho gusto en ello. La Maestra escribió a su antigua Profesora para que le recordase los detalles del asunto y con fecha 29 de Septiembre de 1945 le fueron enviadas las noticias, que me trajo enseguida. Al final de la narración se afirmaba que precisamente en dicha fecha, terminado el curso de Derecho, el favorecido del Santo, entraba en el Seminario de Orense". (Llevaba mi firma y rúbrica) De ahí el anhelo del Sr. Obispo de saber si aquél joven era ya Sacerdote. Me obsequió el venerado Sr. Obispo con una "Biografía de San Julián" de Juan Bautista Martínez Pbro.- Cuenca.-1945, que me dio a conocer insospechadas dimensiones del Santo, y dos medallas "una para mi madre. Estuve con el Sr. Obispo hasta las 3,15 de la tarde y con sus familiares. Al final pedí y recibí con emoción la Bendición del Sucesor de San Julián. "Testifique, siempre que pueda, lo que le ha hecho el Santo", dijo. Después llamé por teléfono a Orense. Salió mi piadosa madre. Mucho celebró el que estuviese yo en Cuenca, con el objeto de visitar el Sepulcro del Santo y al Sr. Obispo de la Diócesis. La Fiesta del día era la de San Antonio María Claret. Me pusieron blancas vestiduras. La coincidencia con el apóstol del Inmaculado Corazón de María a quien yo debo todo, me llenó de gozo. Por cierto, en la "Biografía" que me dio Don Inocencio vi que la Escuela de Medicina Legal, Sección de Tanatología de Madrid que reconoció los restos profanados y quemados de San Julián, escogiendo entre ellos 38 fragmentos óseos, dio su dictamen con fecha 22 de agosto de 1944 en cuyo día colocó Pío XII la Fiesta universal del Inmaculado Corazón de María y precisamente el 4 de Mayo de dicho año. En la fonda donde comí paraba un médico que me habló de la profanación de octubre de 1936, al contarme que él había visto el cuerpo incorrupto de San Julián en 1918. Alrededor de las 6 de la tarde volví a Madrid. El 25 de octubre estaba ya en Orense. |
||
| 2.-
TOMA MI TARJETA. Casi al llegar a Orense, habiéndome regalado una radio mi hermana Antoñita, con su primer sueldo de Maestra, yo deseaba que se estrenase con alguna emisión religiosa. Con este deseo y desconociendo Programas, abrí la radio al azar: las primeras palabras que dijo, fueron: "SAN JULIAN, OBISPO Y PATRÓN DE CUENCA". Estaba dando la noticia de que el Sr. Obispo, Don Inocencio, estaba arreglando y hermoseando con árboles y bancos, el paraje llamado "San Julián el Tranquilo, lugar montañoso y abrupto en las cercanías de la ciudad de Cuenca, en donde había una cueva, donde el Santo se retiraba a hacer oración y una fuente, hoy muy venerada donde humedecía juncos, para confeccionar con San Lesmes, el criado menor de sus padres, unas cestillas, con cuyo precio se mantenían ya que las rentas del Obispado iban íntegras para los pobres. ¡En alabanza del Santo! |
||
| 3.-
CAMINO CONTIGO. Al trasladarme con mi familia a Madrid en el año 1960, se buscó casa por casi todos los barrios. Al fin nos instalamos en Pº de Extremadura 3, en 2 de noviembre. Al día siguiente salí a conocer las Iglesias más próximas: Parroquia de Santa Cristina y Santuario o Ermita de la Virgen del Puerto. Al visitar esta última, en las márgenes del río Manzanares, me quedé pasmado al ver en el lado derecho de un Altar una imagen antigua y hermosa de SAN JULIAN, OBISPO DE CUENCA... A los encargados seglares del santo lugar, conté el "milagro" que me había hecho el Santo ... ¡San Julián nos estaba esperando a la vera de casa, dije después con gozo a los míos! ¡En alabanza del Santo! |
||
| 4.-
VISITO TU PRIMER DESTINO EN MADRID. El 28 de Enero de 1966, era yo Coadjutor de la Parroquia de San Marcos, inmediata a la Plaza de España de Madrid. Ignacio, Sacristán de la Parroquia, se acercó a mí por la tarde y me dijo: Padre: como Vd. sabe, yo estoy diabético. Ayer noche, se me antojó tomar tocino frito a la cena, y tengo ahora tal dolor de cabeza, que parece que me revienta. Siento dejar a Vd. sólo, pero tengo que ir a acostarme, en cuanto venga un monaguillo que envié a comprar Ocal. - Mire, le dije: ¡Quién me diera quitar a Vd. ese dolor, pero yo no puedo. En cambio, San Julián, Obispo de Cuenca, cuya Fiesta se celebra hoy, ese sí que puede. Invóquelo Vd. que si conviene, lo curará. -¡Padre, me dijo,: eso tiene un curso que nadie se lo quita! -En lo natural, tiene Vd. razón. Pero en lo sobrenatural, Dios es Todopoderoso, porque con sólo su poder hace todo cuanto quiere. Vd., invoque al Santo! Pasaron unos cinco minutos y el Sacristán volvió a mí. Estaba pálido, pero era porque estaba impresionado. "He invocado, -me dijo-, a San Julián y de repente me pasó casi todo el dolor. El que ahora tengo, ya no me estorba: ya no me marcho ni tomaré el Ocal. ¡Bien, le dije. Vd. siga invocando al Santo y confíe en él. Y me fui a dirigir el Santo Rosario. Cuando lo terminé, le pregunté como estaba. -Ahora pasó todo el dolor, me dijo. ¡En alabanza de San Julián! |
||
| 5.-
QUIERO HOSPEDARME EN TU CASA. Creo que a finales de 1965, pasé por el Santuario o Ermita de la Virgen del Puerto y no estaba San Julián en su lugar. Pregunté a la ermitaña y me dijo: El párroco lo pondrá al terminar las obras de la Iglesia en una repisa. Llegó el mes de julio de 1967 y la imagen de San Julián seguía retirada. Me respondieron que estaba detrás de la hornacina de la Virgen, a ver si se decidían a hacerle una repisa. Me quedé tranquilo entonces, pero al llegar con mi madre de estar unos días de descanso en El Escorial, me vino como la inspiración de que San Julián quería venir a casa y decidí hacer las averiguaciones pertinentes. Era el 30 de agosto de 1967. El 31 después de larga oración me presenté en el Santuario, pero no había nadie. El 1 de Septiembre, primer viernes, aunque no tenía guardia como Coadjutor, me ofrecí para hacerla pues deseaba recogimiento y no salir. El Sábado 2, tuve guardia. El Domingo 3, dije a mi madre: "San Julián quiere venir a casa. Dame un manteo y lo traigo envuelto. -"Hijo, me dijo mi madre, descansa un poco la comida, que has visto esta mañana muchos enfermos y en pisos altos, sin ascensor. No pude descansar más que unos cinco minutos, por complacerla. Y me presenté, por vez 1ª, que recuerde, en Moreno Nieto 19, a ver a Don Argimiro Arroyo, militar retirado y Sra., organizadores de las Fiestas de la Virgen del Puerto. Salió a la puerta la Sra, Dña Seve (Severiana) y al verme se santiguó. ¡Ave María purísima! exclamó. ¡Vd. por aquí! -¿Que pasa, Dña Seve?, le dije. - Vd. perdone. En casa, me dijo-, le tenemos a Vd. un sobrenombre. Le llamamos a Vd. "San Julián" desde que en 1960 supimos del milagro que le hizo el Santo... Y mirando hacia dentro gritó: -¡Argimiro! está aquí "San Julián"!... -¡Que pase! Ya ante él, que como buen aficionado estaba pegando sellos en un álbum, le dice su Sra: -"Dile que hablábamos hace media hora... -Pues no tengo inconveniente, dijo Don Argimiro. "Decíamos que si por un gran milagro se presentase aquí "San Julián", le dábamos la imagen de San Julián para él. Y si no, se la daríamos a un amigo llamado Julián. Pero, como Vd. se presentó aquí, el Santo es para Vd. "Varios Santos, entre ellos él, se retiraron de la Iglesia y el Párroco nos lo regaló". -Yo vengo a pedir ante todo, que se exponga al culto público San Julián, pues bien lo merece. -Esa puerta está cerrada, Padre. No sólo aquí. Después del Concilio quitaron muchas imágenes de las Iglesias. -Entonces, deseo contribuir económicamente para comprarlo. - De ninguna manera. La Imagen es ya de Vd. -¿Y cuando puedo llevarlo? -Ahora mismo, Padre. Allá nos fuimos. Don Argimiro, organizador de las Fiestas de la Virgen y su Sra. lo empaquetaron. Don Argimiro vino conmigo por el Puente chico del Manzanares, que está cerca del Puente de Segovia y lo instalamos en la casa del Paseo de Extremadura. Lo colocamos provisionalmente en la habitación donde, en ese día, hacía cinco años, estaba de cuerpo presente mi abuela materna Juana Antonia. Día también de mi cumpleaños. Y sobre todo, día en que empezaban en Cuenca, las Fiestas Patronales de San Julián, con su solemne Triduo. (Del 3 al 5 de Septiembre de 1943, me sanó San Julián). En seguida tomé un taxi y fui a buscar a mamá a la Parroquia de San Marcos, para comenzar el Triduo en unión con los conquenses. Mi madre comentó: "¿No me digas? Entonces era verdad que San Julián quería venir con nosotros". Desde el día 5 lo llevamos a nuestra vivienda Parroquial, completando un Novenario. En mis apuntes de la época escribo: "Estoy muy contento. Me siento y nos sentimos acompañados y defendidos y no sé como dar gracias a Dios, a la Virgen y a San Julián, por tanto bien concedido y tanta delicadeza. ¡En alabanza de San Julián! |
||
| 6.-
VISITO TU 2º DESTINO EN MADRID. Era un 28 de Enero, Festividad de San Julián., de 1968. Yo estaba en otro puesto: de Coadjutor 1º o Vicerrector en la Real Iglesia u Oratorio del Caballero de Gracia, calle Caballero de Gracia 5, cerca de la Puerta del Sol, en Madrid. Me abordó el Organista, un músico de mucha valía apellidado Benavente, y me dijo: Padre, soy un desgraciado. Tengo seis hijos que mantener y me gano el pan tocando en las Iglesias. Y vea: he cogido esta fuerte gripe o catarro, que me quita el trabajo durante unos 8 días, obligándome a recluirme en casa. - ¡Quién me diera, le dije, poderle quitar su mal. Yo no puedo, pero, el Santo de hoy, San Julián, Obispo de Cuenca, él sí que puede hacerlo. Invóquelo Vd. con confianza, que, si así conviene, le sanará. -Padre, me dijo: esto tiene un proceso obligado. Nadie le quita unos 8 días. -Bien; desde el punto de vista natural, así es, pero desde el plano sobrenatural, Dios es Todopoderoso porque con sólo su poder hace todo cuanto quiere. Vd. invoque al Santo. Al día siguiente se acercó gozoso el Organista. -Padre, me dijo, estoy impresionado. Invoqué ayer al Santo y al punto quedé sano y despejado y ya han pasado casi 24 horas desde ayer. Lo que no me ha quitado es un dolor condenado de muelas, que me atormenta mucho. -¡Invoque Vd. a San Julián: - ¡Vaya, lo vamos a hacer también dentista? Y ¿por qué no?... Al día siguiente, el Organista, estaba más impresionado aún ... -Padre, hice lo que Vd. me dijo: invoqué a San Julián y al punto me pasó del todo el terrible dolor. Desde entonces pasó casi un día y no ha vuelto. Tendré que ir un día al dentista, porque tengo una muela picada, pero ya sin prisa. ¡En alabanza de San Julián! |
||
| 7.-
¡LLEVA UN MENSAJE AL QUE VA A SER MI SUCESOR! A lo largo de Enero de 1973, en mi interior, sentía como un mandato del Señor: "Vete a visitar a ese Sr. Obispo y dile que San Julián, Obispo y Patrón de Cuenca, quiere ser gran amigo suyo". El Obispo, al que yo no trataba, era Don José Guerra Campos, que había tenido altos cargos y era considerado por todos como el superdotado del Episcopado Español, en saberes y en virtud. Estábamos en tiempos del pontificado del Cardenal Tarancón; Don José vivía en Madrid sin cargo ninguno. Yo, al principio y no sólo al principio, no me atrevía a seguir la inspiración; pero la insinuación seguía, creo que más de 10 ó 20 días. Como mi santa madre, Araceli, era persona muy de Dios y muy ilustrada, le conté y consulté el caso. "Chico, me dijo, me parece una cosa muy rara: piénsatelo bien. Pero como el impulso seguía, decidí secundarlo y ponerlo en práctica, por temor a no corresponder a las inspiraciones de la gracia. Solicité la visita por teléfono, el día 28 de Enero, Festividad de San Julián. Y se me concedió para el primer sábado de Febrero, día 3. Preparé un "dossier" sobre el Santo, muy abundante e interesante. El "milagro" de San Julián hecho conmigo, publicado en "Diario de Cuenca" del martes, 28 de enero de 1964, pág. 4, por encargo del Sr. Obispo, Don Inocencio Rodriguez Díaz. Item. investigaciones mías sobre el Santo, hechas en la Biblioteca del Palacio Episcopal de Cuenca, gracias a la bondad de Don Inocencio que puso los libros a mi disposición; item. datos de Turismo relacionados con San Julián, fotocopias de tres láminas sobre el Santo; mapa con el pasmoso itinerario probable de su predicación por toda España y durante 23 años, etc. etc... Le dije al llegar a su casa: "Le extrañará a V.E. el objeto de mi visita... Vengo para decirle que estoy cierto de que San Julián, Obispo de Cuenca, quiere ser gran amigo de V.E ..." Mi visita duró dos horas. Exactamente, de 12,30 a 2,30 del mediodía. Por fin, Don José Guerra Campos, me dijo: "Yo no le conozco a Vd. ni sus cualidades. Pero ya sé una: y es que Vd. contagia la devoción a San Julián, porque, en adelante, yo me encomendaré todos los días a este Santo" Ya en la puerta, me dijo: "Pidamos al Señor que de esta amistad que comienza, saque El el fruto que espera para su gloria". DOS MESES Y PICO DESPUES, el sábado, 15 de Abril, Víspera del Domingo de Ramos, la Prensa traía la noticia del nombramiento de Don José Guerra Campos, para Obispo de Cuenca. Me confesaba, después, que en cuanto tuvo noticia de su nombramiento para Cuenca, o sea, para Sucesor de San Julián, recibió una profunda impresión. Era verdad que San Julián quería ser gran amigo suyo. ¡En alabanza de San Julián! ... |
||
| + Las
Florecillas de San Julián págs. 5 a 10
inclusive-, 1ª parte de este trabajo, por considerarlas
continuación de mi Declaración sobre el
"milagro" del Santo, -12-IX-1963-, son
Declaración jurada in verbo Sacerdotis". Madrid, 8 diciembre 1998.- S. Inmaculada Concepción- Año Santo de San Julián. |
||
| En la página 68 de este trabajo del P. Román Pedreira Ancochea, hay una nota que dice: 'La palabra "milagro", se emplea en este escrito en su acepción popular, sujeto, como estoy, a los dictámenes de la Santa Iglesia Católica'. | ||