Alborea una nueva era
Por D. Román Pedreira Ancochea, Pbro.
     
"Por fin mi Inmaculado Corazón triunfará" (La Santísima Virgen en Fátima, 3ª aparición)
El Papa Pío XII en 1948:"deseamos que según la oportunidad, se haga esta Consagración (al Inmaculado Corazón de María), tanto en las Diócesis como en las Parroquias y familias"
Pío XII en 1958: "Hay que trabajar sin descanso para que entre los cristianos se afiance la convicción de que la consagración de los individuos, familias y naciones al Inmaculado Corazón de María es el único remedio eficaz contra los males presentes y futuros".
(Publicado en la revista "Iris de Paz", Nov.-Dic. 1989)
     

     
Al esclarecido Padre Narciso García Garcés C.M.F., que ha poco descansó en el Señor, en el florido mes de mayo, óptimo doctor mariano de ayer y de hoy, luz de la Santa Iglesia en los tiempos de mayores tinieblas, amador de la Ley divina y de la Santa Madre del Autor de la Ley divina, consagrado de por vida a amar y esclarecer a Aquella que hizo lucir en los Cielos la Luz indeficiente y en cuyo seno virginal el Hijo de Dios fue ungido Sacerdote.

Desde la Iglesia militante, devotamente en J.C.

 

   

Consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María:
El Papa Pío XII dijo en su fórmula de Consagración: "nos consagramos ... perpetuamente a Tí, a tu Corazón Inmaculado ... a fin de que tu amor y patrocinio acelere el triunfo del Reino de Dios"
Juan Pablo II, en la Consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María: "El poder de esta Consagración dura para siempre, abarca a todos los hombres, pueblos y naciones y supera todo el mal que el espiritu de las tinieblas es capaz de sembrar en el corazón del hombre ..."

     

     
Recordemos esta fecha: 21 de noviembre de 1964. Se clausura la 3ª Sesión del Concilio Ecuménico Vaticano II. El Papa Pablo VI, en ardiente discurso, proclama a la Virgen, Madre de la Iglesia. Y en este mismo discurso, ante la Iglesia oficial y solemnemente reunida, decide enviar la Rosa de Oro al Santuario de Fátima.

Veamos el significado que el Papa quiere dar a este acto: Sus palabras son éstas: "Al paso que elevamos nuestro espíritu en ardiente oración a la Virgen para que bendiga el Concilio Ecuménico y a toda la Iglesia, acelerando la hora de la unión entre todos los cristianos, nuestra mirada se abre a los ilimitados horizontes del mundo entero, objeto de las más vivas atenciones del Conciilio Ecuménico y que nuestro predecesor Pío XII, de venerable memoria, no sin una inspiración del Altisimo, consagró solemnemente al Inmaculado Corazón de María".

"Creemos oportuno, particularmente hoy, recordar este acto de Consagración. Con este fin hemos decidido enviar, próximamente, por medio de una misión especial la Rosa de Oro al Santuario de la Virgen de Fátima ... etc ... De esta forma también Nos pretendemos confiar a los cuidados de la Madre celestial toda la familia humana, con sus problemas y sus afanes, con sus legítimas aspiraciones y ardientes esperanzas".

Hasta aquí Pablo VI, que, por cierto, renovó también ante los Padres conciliares dicha Consagración.

Recordemos las circunstancias históricas que rodearon a esta Consagración Mundial al Inmaculado Corazón de María, realizada, -son palabras de Pablo VI-, "no sin una inspiración del Altisimo" ... : 8 de diciembre de 1942. En plena Segunda Guerra Mundial. Basílica de San Pedro. Su Santidad Pío XII rodeado de sus Cardenales y de multitud de Obispos, ante una muchedumbre de unos 50.000 fieles que llenaban la Basílica y otros 100.000 en la gran Plaza, recitaba en alta voz, lenta y ardientemente la misma Consagración de la Iglesia y del mundo al Inmaculado Corazón de María, que en 31 de octubre de dicho año figuraba en el Mensaje radiado al pueblo portugués. La inmensa multitud iba repitiendo cada una de sus frases.

¿Para qué es la Consagración al Inmaculado Corazón de María? ¿Cuál es su fin?

Si alguien pudiera adelantar la aurora, aceleraría la llegada del día ... La Consagración citada acelera el día del Reinado de Cristo en la tierra. Es su fin, sencillamente, acelerar el triunfo de la Iglesia. Nos lo enseña Su Santidad Pío XII en su fórmula de Consagración: "nos consagramos ... perpetuamente a Tí, a tu Corazón Inmaculado ... a fin de que tu amor y patrocinio acelere el triunfo del Reino de Dios".

¿Interesa mucho al Sacerdote propagar esta Consagración? Mucho y por razón de oficio, pues el Sacerdote está encargado por Jesucristo de establecer en la tierra el Reino de Dios, o sea, la Iglesia.

En la Consagración mentada, actúa el Papa, además, en su calidad de establecedor y ciertamente, principal establecedor del Reino de Dios: el nos da la pauta, nos enseña un camino, nos exhorta a un método; su acto es consigna apostólica para todos los establecedores del Reino de Dios: especialmente Obispos y Sacerdotes. Dice el Papa en la Consagración Mundial: "Nos ... como Vicario de Aquél a quien fue dado todo poder en el cielo y en la tierra, y de quien recibimos la solicitud de cuantas almas redimidas pueblan el mundo universo, a Tí, a tu Corazón Inmaculado ... confiamos, entregamos, consagramos..."

Al establecedor del Reino de Dios en la tierra, al Sacerdote, se le muestra este medio de eficacia específica en los actuales tiempos, para establecer el Reino de Dios. Y se le muestra por el principal establecedor en la tierra del Reino de Dios que es el Papa y además en su calidad de tal establecedor principal y modelo de los demás establecedores de jerarquía inferior: como Vicario de Cristo en la tierra.

¡Qué gozo produce oir al Papa cuando consagra: "seguros de alcanzar misericordia y recibir gracias y auxilio oportuno y defensa en las presentes calamidades".

¿Qué más se puede desear? La aurora llega ... y a nosotros los Sacerdotes nos cabe, de modo especial, el gran honor, pero también la terrible responsabilidad de despertar al nuevo día ... ¡Al Mundo Nuevo! ... ¡A la Era de Jesús! ... "Excitabo auroram" ... (Ps.107 y 56).

Nos consagra el Papa al Inmaculado Corazón de María, como consta en la Consagración mundial de 1942, para que el amor y patrocinio de María, "acelere el triunfo del Reino de Dios", o como se expresa Pío XII en su Consagración de Rusia en 1952, para que "el reino salvador de Cristo, que es reino de verdad y de vida, reino de santidad y de gracia, reino de justicia, de amor y de paz, triunfe y se consolide establemente en todas las partes de la tierra".

Y como el fin es tan alto y tan necesario, por eso, v.g. escribía Pío XII en mayo de 1948: "deseamos que según la oportunidad, se haga esta Consagración, tanto en las Diócesis como en las Parroquias y familias", y en el año 1950 en Carta a los Carmelitas con ocasión del VII Centenario del Escapulario del Carmen, se refiere a ... "aquella Consagración al Sacratísimo Corazón de la Inmaculada Virgen María, que vivamente hemos recomendado". Es esta Consagración,  -decía en otra ocasión Su Santidad- "el más poderoso motivo para esperar en un mundo mejor".

Ante la exaltación por el Papa de la flor más bella de la devoción al Inmaculado Corazón de María, que es la Consagración, ¡qué armonioso resulta repetir ahora las palabras de la Virgen en Fátima! ... "El Señor quiere establecer en el mundo la devoción a mi Corazón Inmaculado" ... "¡Que pidan la paz al Corazón Inmaculado de María, porque el Señor se la ha confiado a Ella" ... "Yo vendré a pedir la Consagración de Rusia y la Comunión Reparadora de los primeros sábados de mes" ... etc., así como las exhortaciones de la Virgen a consolar y reparar a su Inmaculado Corazón ... ¡Cuántos pecadores, cuántas almas sedientas de perfección, están esperando que se les predique, que se les hable, del Inmaculado Corazón de María!. Es el gran alimento para estos tiempos. Qué bien lo confirma el Sr. Cardenal Patriarca de Lisboa, Dr. D. Manuel Gonçalves Cerejeira al decir en 30 de mayo de 1948 en la Plaza de la Armería de Madrid: "¿Cuál es precisamente el Mensaje de Fátima? Creo que se podrá resumir en estos términos: La Revelación del Corazón de María al mundo actual. Fátima será para el culto del Corazón Inmaculado de María lo que Paray-le Monial fue para el culto del Corazón de Jesús".

Y en una conferencia pronunciada por dicho Sr. Cardenal (tan ligado histórica y espiritualmente a Fátima), en la ciudad de Campinas (Brasil), en la clausura del Congreso Eucarístico de Sao Paulo (7 de septiembre de 1946), dice, refiriéndose al famoso secreto de Fátima: "De las tres partes del secreto, -dos han sido ya reveladas; la tercera no ha sido todavía comunicada, pero está redactada en carta sellada que será abierta en 1960. Se sabe, sin embargo, lo suficiente para concluir que la SALVACION DEL MUNDO EN ESTA HORA EXTRAORDINARIA DE LA HISTORIA, FUE PUESTA POR DIOS EN EL CORAZON INMACULADO DE MARIA".

Por eso instituyó el Papa la Festividad del I.C. de María a nivel universal y la de María Reina del Universo, en la cual ordenó renovar la Consagración Mundial al Inmaculado Corazón.

El 13 de mayo de de 1967, Su Santidad Pablo VI visitó Fátima, abriendo así personalmente el Año Cincuentenario de las Apariciones. Al recordar en histórico documento que Ileva dicha fecha, que también se celebraba dentro del Año XXV Aniversario de la Consagración Mundial de Pío XII, "consagración que Nos mismo renovamos, dice -el 21 de noviembre de 1964", se expresa así: "exhortamos a todos los hijos de la Iglesia a renovar personalmente la propia Consagración al Corazón Inmaculado de la Madre de la Iglesia y a vivir este nobilísimo acto de culto con una vida cada vez más conforme a la divina voluntad, con espíritu de filial servicio y devota imitación de su Reina celestial" (Encícl. "Signum Magnum", 13-V-1967).

El 13 de mayo de 1982 Su Santidad Juan Pablo II, peregrinaba a Fátima. Con anticipación, mandó enviar una Comunicación a los Obispos de todo el mundo, a través de la Secretaría de Estado y firmada por el Cardenal Casaroli, de la cual transcribimos el párrafo 1º y parte del penúltimo. Dicen así: "De parte de numerosos Obispos y también de alguna conferencia Episcopal, han llegado Cartas al Santo Padre en las que se le pide, -refiriéndose al Mensaje de Fátima-, que renueve con un acto Colegial la Consagración al Inmaculado Corazón de María hecha por el Papa Pío XII el 31 de octubre de 1942 y el 7 de julio de 1952 (Cfr .. A.A.S. , 34 (1942): 318; A.A.S. 44 (1952) 511), cuya fotocopia va adjunta a la presente".

En el peñúltimo párrafo entre otras cosas se dice: "Con la presente cumplo el encargo de comunicarle que yendo a Fátima el día 13 de mayo el Santo Padre, ... abriga en su ánimo la intención de renovar en unión espiritual con todos los Obispos del mundo la Consagración hecha por Pío XII".

Los párrafos transcritos tienen su misterio. Con todo, es desvelable para los que están al tanto de las cosas de Fátima. Así: 31 octubre 1942: Consagración del Mundo, que se renovó el 8 de diciembre; 7 julio 1952: Consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María: de las dos Consagraciones, pues, del Mundo y de Rusia, se envió en esta ocasión fotocopia a todos los Obispos de la tierra.

En la homilía de la Misa celebrada entonces por el Papa Juan Pablo II en la explanada del Santuario de Fátima (13-V-1982), hay estas palabras: «El contenido de la llamada de Nuestra Señora de Fátima, está radicado tan profundamente en el Evangelio y en toda la tradición, que la Iglesia se siente comprometida con este Mensaje. La misma Iglesia ha dado una respuesta por medio del Siervo de Dios Pío XII, (cuya ordenación episcopal había tenido lugar precisamente el 13 de mayo de 1917), quien quiso consagrar al Inmaculado Corazón de María el Género Humano y especialmente los Pueblos de Rusia. Con esta Consagración ¿no ha correspondido acaso a la elocuencia evangélica de la llamada de Fátima?".

Y, ahora por fin, en la "solemnidad mariana" de la Anunciación -25 de marzo de 1984-, en el contexto del Año Jubilar de la Redención, Juan Pablo II anuncia en Carta personal a todos los Obispos del Orbe su determinación de renovar en Roma la Consagración realizada en Fátima con pequeñas variaciones pero con una nueva y grande inntensidad: de esta vez no solo invita a los Obispos a unirse espiritualmente a él, sino también, a realizar ellos mismos con el Pastor Supremo dicha Consagración Mundial al Inmaculado Corazón de María. Son sus palabras finales: "Os quedaré agradecido si ese día (el 24 de marzo, al que se anticipa litúrgicamente esta solemnidad mariana, o bien, el 25 de marzo, 3º Domingo de Cuaresma) renováis este Acto junto conmigo, eligiendo la manera que cada uno de vosotros connsidere más adecuada. In caritate fraterna: Joannes Paulus II. Vaticano 8 de diciembre de 1983".

En el texto de la Consagración aparece esta afirmación: "El poder de esta Consagración dura para siempre, abarca a todos los hombres, pueblos y naciones y supera todo el mal que el espiritu de las tinieblas es capaz de sembrar en el corazón del hombre y que de hecho ha sembrado en nuestro tiempo". Se confirma una vez más, que por razón de oficio, el Sacerdote está obligado a vivir y propagar la devoción al Inmaculado Corazón de María y su flor más bella que es la Consagración.

Dos puntos hay en la Consagración de Juan Pablo II dignos de especial interés: Dice el Papa a la Virgen: "Hace cuarenta años, y nuevamente diez años después (distancia entre la Consagración Mundial (1942) y la de Rusia (1952) y de la primera hasta 1982 en que Juan Pablo II la renovó en Fátima cuyo texto se va a emplear ahora) tu Siervo el Papa Pío XII, teniendo presentes las experiencias dolorosas de la familia humana, confió y consagró a tu Corazón Inmaculado todo el mundo y especialmente los pueblos que debido a su situación, son objeto particular de tu amor y solicitud".

Y algo después: De modo especial confiamos y consagramos aquellos hombres y aquellas naciones que tienen necesidad particular de esta entrega y de esta Consagración".

Y más adelante: Al encomendarte, oh Madre del mundo, todos los hombres y pueblos, te confiamos también la misma Consagración del mundo poniéndola en tu Corazón maternal".

Para los que conocen un poco el Mensaje de Fátima, las anteriores palabras son bien explícitas y responden a antiguas peticiones de la Virgen que arrancan del 13 de junio de 1929, cuando la principal vidente de Fátima, Sor Lucía, estaba como Profesa en las Religiosas Doroteas de Tuy (Pontevedra) - Galicia - ESPAÑA - y Nuestra Señora le pidió que se rogase al Santo Padre que consagrase solemnemente a Rusia a su Inmaculado Corazon en unión de todos los Obispos del mundo, prometiendo salvarla por este medio.

¿Que estas peticiones de Nuestra Señora no se han puesto en práctica antes, por quien tenía facultad de hacerlo y que por ello han sobrevenido y sobrevendrán los castigos anunciados sobre todo en la 3ª Aparición de Fátima, si bien, los anuncios consoladores se cumplirán? ... ¡Misterios de Dios! ... "No merecería quizás otra cosa la Humanidad", respondió con humildad, cierta vez la vidennte Lucía. Además, ¿quién sabe? El Señor es todo amor y misericordia ... Es también Justicia infinita ... Pero ¿por qué no imitamos a los de Nínive en la penitencia? Dice la Sagrada Escritura: "Viendo, pues, Dios las obras que hacían y como se habían convertido de su mala vida, movióse a misericordia y no les envió los males que había decretado" (Jonás 3-10).

A nosotros sólo nos toca poner en práctica lo que realmente se nos ha encomendado: usar los medios que la Virgen nos ofrece en Fátima para vivir el Evangelio, esencia de Fátima. Por Fátima vamos al Rosario y a la meditación de sus misterios; por el Rosario a la devoción salvadora al Inmaculado Corazón de María - el cual dice San Lucas meditaba y confería en su Corazón los misterios de su Hijo-; por la devoción al Inmaculado Corazón de María a su flor más bella y fecunda: la Consagración Reparadora vivida a este Inmaculado Corazón. Y que por cierto es el Testamento de Jesús en la Cruz y por tanto en la Misa, ya que ésta es la renovación incruenta del mismo Sacrifico de la Cruz. Jesús en la Cruz ha dicho: "He aquí a tu Madre". ¿Qué quiere esto decir?: Conságrate a tu Madre. Y como la Madre está al pie del Sacrificio, cumpliéndose en Ella de modo eminente la profecía de Simeón: "Una espada de dolor traspasará tu Corazón", conságrate a Ella para consolarla, para repararla, viene a decir Jesús ... "No te olvides de los gemidos de tu Madre", nos dice la Sda. Escritura.

San Juan, que nos representaba a todos en el Monte Calvario como a hijos de la Virgen, ¡qué bien cumplió el Testamento del Salvador, viviendo la Consagración del divino encargo: "Desde aquella hora -nos dice el 4º Evangelio-, aquel discípulo la tuvo siempre consigo". Por esta Consagración de nuestras potencias y sentidos, de todo lo que somos y tenemos, que le debemos en justicia a la Virgen por Reina. Corredentora y Madre y que es una perfecta renovación de las Promesas del Bautismo como dice San Luis María Grignión de Montfort, vamos al cumplimiento fácil y suave ("yugo suave y carga ligera") de la divina voluntad, que es el deber diario: Mandamientos de la Ley de Dios y de la Santa Madre Iglesia, deberes de estado y profesionales, que es la penitencia exigida en Fátima; por este cumplimiento, al Reino de Dios en nosotros que consiste en la justicia, la paz y el gozo en el Espíritu Santo, a la salvación y santificación, a la mayor gloria de Dios, hasta poder decir: "Vivo yo, más no yo: es el Inmaculado Corazón de María quien vive en mí". Vive tu Consagración Reparadora al Inmaculado Corazón de María y todo lo demás se te dará por añadidura, porque vivir esa Consagración es buscar del modo más perfecto posible el Reino de Dios y su justicia.

¡Qué bien resumida aparece esta maravillosa entrega y Consagración en el lema del escudo de nuestro Santo Padre Juan Pablo II: "TOTUS TUUS" "TODO TUYO".

Recordemos finalmente aquellas palabras de Su Santidad Pío XII a través de su Legado, Cardenal Tisserant en el Congreso Mariano y Mariológico de Lourdes (1958): "HAY QUE TRABAJAR SIN DESCANSO PARA QUE ENTRE LOS CRISTIANOS SE AFIANCE LA CONVICCION DE QUE LA CONSAGRACION DE LOS INDIVIDUOS, FAMILIAS Y NACIONES AL INMACULADO CORAZON DE MARIA ES EL UNICO REMEDIO EFICAZ CONTRA LOS MALES PRESENTES Y FUTUROS".

Y ésto es lo que ahora realiza Su Santidad Juan Pablo II. Y para que quede clara la vinculación de su solemne acto con el Mensaje de Fátima, por expresa indicación del Papa, la Imagen de la Virgen Blanca que se venera en la "Capelinha" de la Cova de Iría, realiza su más larga peregrinación, acompañada del Sr. Obispo de Leiría-Fátima, Monseñor Cosme de Amaral, con destino a Roma, para que postrado ante Ella haga el Papa la solemne Consagración del Mundo a su Corazón.

Mientras redacto este trabajo la Virgen va volando hacia Roma. Las noticias de la Prensa son consoladoras y expresión de la ternura con que el Papa ama a María: "Hoy llega al Vaticano la Imagen de Fátima y hasta mañana estará en la Capilla privada del Papa, donde Juan Pablo II pasa muchas horas en oración, preparándose para el acto de Consagración del mundo a María, que realizará mañana Domingo en la Plaza de San Pedro".

"Según el programa de la estancia en Roma de la Imagen de Fátima ... llegará en avión al aeropuerto romano de Fiumicino a las tres de esta tarde y de allí será trasladada en helicóptero al Vaticano, adonde llegará a las cuatro menos cuarto. Desde el helipuerto del Vaticano se realizará una procesión hasta el Patio de San Dámaso donde Juan Pablo II recibirá la Imagen. Durante toda esta tarde los Sacerdotes y Religiosos de Roma podrán rezar ante la Virgen en la Capilla Paulina y a las nueve de la noche será trasladada a la Capilla privada del Papa".

"El Domingo por la mañana la Virgen de Fátima será colocada en la Plaza de San Pedro junto al Altar donde el Pontífice celebrará la Santa Misa para las familias. Al mediodía el Santo Padre hará el acto de Consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María a los pies de la Virgen, que después será trasladada al interior de la Basílica. Por la tarde la imagen irá a San Juan de Letrán, la Catedral de Roma, donde permanecerá hasta el lunes, que regresará a Portugal".

Calibremos las cosas: ¿Estamos contando hechos que ya pasaron? Estamos recordando el Magisterio contemporáneo de la Santa Iglesia, que es vigente para siempre y de un modo especial para la encrucijada histórica presente.

La Bandera está ya en alto. Los Papas la levantan. El Espíritu Santo está soplando fuego y unción en los corazones de los asociados por Cristo a la Obra de la Redención: Obispos, Sacerdotes, Religiosos, apóstoles seglares ... Ansias a lo Vicente Ferrer incendian ya miles de corazones ... Los ojos se van a la Bandera ... Flamea ya a los cuatro vientos, dejando ver bordado en hilos de amor a un Corazón, circundado de espinas, punzado por todas partes y que pide penitencia y reparación ... Exactamente la visión de los pastorcillos de Fátima en aquel ya lejano 13 de junio de 1917 ...

En resumen: la destinada por divino encargo a aplastar la cabeza de la Serpiente infernal, lo está por ello a conducir la Iglesia a la victoria, que es la victoria del que es el AMOR y por ello de Aquella que es todo CORAZON ... Al contemplarla y saludarla brotan anhelos de desgranar las palabras del Angel ante el alborear de la Era que se presiente, "en que se respirará a María por las almas como los cuerpos respiran el aire" que es la Era del Reinado en el mundo del Corazón Inmaculado de María, tal como se ha prometido en Fátima en la 3ª Aparición: "POR FIN MI INMACULADO CORAZON TRIUNFARA". Y así como después de la Aurora llega el Sol, vendrá a continuación el Reinado triunfal en el mundo del Sagrado Corazón de Jesús, y entonces, como el Señor ha dicho en Valladolid al Venerable Bernardo de Hoyos S.J., EL DIVINO CORAZON, "REINARA EN ESPAÑA Y CON MAS VENERACION QUE EN OTRAS MUCHAS PARTES".

Román Pedreira Ancochea, Pbro.

     

     

 

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