CANTICO DE
LA HERMANA LLENA DE GRACIA (SALMO MARIANO) |
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| PRESENTACIÓN El autor de este bello poema a la «Llena de gracia», ha tenido la inspirada decisión de publicarlo en opúsculo aparte, tras haber visto la luz en la Revista IRIS DE PAZ en 1971. Vale la pena dar a conocer este salmo de alabanza al Creador por una Obra más maravillosa que la que movió a Francisco de Asís a componer su "Cántico de las criaturas", suprema exaltación poética ante el don de las cosas hermosas. Pero las cosas son hermosas porque han sido iluminadas por el misterio de la Encarnación y la gloria de la resurrección de Cristo. Entre lo divino y lo humano aparece esta obra maestra de Dios a la que Pío XII nos invita a contemplar y alaba: No temáis exaltar demasiado a Aquélla que resplandece en la eternidad como la Obra maestra de Dios, la más maravillosa de las criaturas ... La alabanza a la Virgen, lejos de restar nada a la gloria de Dios, se remonta inmediatamente a El, que la ha querido tan grande y tan pura .... Don Román ha recogido plenamente la invitación. De una mirada recorre el panorama de la mejor teología, entreteje una urdimbre a base de citas bíblicas y con un corazón convertido en cítara del Espíritu Santo, va desgranando una lluvia de arpegios en loor de la que brilla en los cielos siete veces más que el so1, en expresión de Dante. Ningún título o privilegio de la Madre, queda olvidado para este delicadísimo artista que evoca al antiguo Efrén de Edesa, el teólogo poeta que piensa cantando sin especulaciones sistemáticas, que no pertenece a ninguna escuela, porque le basta esconderse en la escuela de su Ideal, en la que el Espíritu regala fuego al corazón y luz a la mente. Así ha brotado este poema como el que brotó en el Salmo de David para cantar las bellezas de la hija del rey. Excelente opusculito, can una densidad suficiente para meditar; para entonar una salmodia mariana; para repetir una y otra vez, profundamente agradecidos y desde el espíritu del Magnificat de Nuestra Madre: ¡Loado seas, mi Señor! HILARIO APODACA,CMF. |
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| PORTICO ¡Ave María Purísima! Señora y Madre mía: San Francisco de Asís ha compuesto un Cántico de alabanzas al Señor acerca de sus criaturas y como entre todas las criaturas irracionales amaba más afectuosamente al Sol, símbolo del Señor, le puso por nombre: Cántico del hermano Sol. Y deseaba que después de las predicaciones sus frailes entonaran dicho Cántico. El mismo lo entonaba en sus enfermedades y pidió que se lo cantasen en su agonía y muerte. Y decía: ¿Qué son los siervos de Dios, sino juglares que deben levantar los corazones de la gente y entusiasmarlos con la alegría espiritual?. Ello me ha movido a escribir este Cántico de la Hermana llena de gracia para alabar al Señor y darle gracias por Ti, vida, dulzura y esperanza nuestra, pues no hay pura criatura más resplandeciente, ni más perfecta imagen de Dios que Tú, que eres causa de nuestra alegría y nuestra Abogada. Un día se apagará mi voz en la tierra, pero me consuela que en este valle siga yo predicando tus alabanzas en este CANTICO, que quisiera ver reproducido por doquier, ya que como decía San Alfonso: de la predicación sobre las grandezas de María y de la confianza que se inspire en su intercesión, depende la salvación de todos los hombres. Y también para asegurar más y más el que después de este destierro me muestres a Jesús, fruto bendito de tu vientre, ya que la Santa Iglesia pone en tus labios virginales: los que me esclarecen obtendrán la vida eterna. (Eccli. XXIV-31). Como de Ti nadie, sólo Dios, puede decir la perfecta alabanza, vengo del jardín florido de las Santas Escrituras, de la Liturgia sagrada, del Magisterio de la Iglesia y de los Santos Padres. Acepta en tu cariño maternal este ramo de flores que sobre todo, de la Sagrada Escritura, guiado por la Santa Iglesia he formado para Ti. Es ofrenda de amor y de reparación a tu Corazón Inmaculado y Dolorido. Y de profundísimo agradecimiento, pues a Ti debo mi vida, mi Sacerdocio y una santa madre que me enseñó ya en el amanecer de mi existencia a rezarte y a quererte de todo corazón. Permite, oh Reina de los Angeles, Madre de Dios y Madre mía que bese tus virginales pies. Tu
hijo: Madrid,
Mes de las Flores de 1985. |
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| CANTICO
DE LA HERMANA LLENA DE GRACIA (Inspirado en el Cántico del Hermano Sol, de San Francisco de Asís) Altísimo, Omnipotente, buen Señor, A Ti sólo, Altísimo, te corresponden,
¡Loado seas, mi Señor!, Ella se levanta como la aurora,
Loado seas, mi Señor!, porque has
puesto los ojos en la humildad de tu Esclava,
¡Loado seas, mi Señor!, porque
Tú has dicho Dios te salve, María,
¡Loado seas, mi Señor!, porque
has hecho en ella cosas grandes,
¡Loado seas, mi Señor!, pues la
has tenido presente Desde la eternidad la has predestinado,
¡Loado seas, mi Señor!, pues
la has tenido presente
¡Loado seas, mi Señor!, ¡Te glorificará, Señor, porque la has
socorrido
¡Loado seas, mi Señor!, pues ya
en su aurora,
¡Loado seas, mi Señor!, porque
la has hecho
¡Loado seas, mi Señor!, porque
al pie del árbol santo,
¡Loado seas, mi Señor', porque
has confirmado como Madre nuestra
¡Loado seas, mi Señor!, porque
nos has hecho por medio de Ella
¡Loado seas, mi Señor!, porque
Ella aplastó la cabeza de la infernal serpiente,
¡Loado seas, mi Señor!, por
todas las criaturas, Ella, elevada, está cual cedro sobre el
Líbano, Como cinamomo y bálsamo aromático despide
fragancia -buen olor de Cristo-, Como mirra o criatura humana, su suave olor nos
mueve a imitarla, Partícipe como es por gracia de la realeza de
Dios sobre el Universo,
¡Loado seas, mi Señor!, porque
sobre la cima de los más altos montes
¡Loado seas, mi Señor!, por
todas las criaturas,
¡Loado seas, mi Señor!, pues su
Nombre es perfume derramado ... Mi alma siente sed de su nombre, Señor ...
¡Loado seas, mi Señor!, por
todas las criaturas, Habita en Jacob, Dichoso el que la escucha, Quien la hallare hallará la vida ¡Ay de aquél que no ame a María! ... Dichosos los que siguen sus caminos, Load y bendecid a mi Señor y
dadle gracias ROMAN PEDREIRA ANCOCHEA, Pbro. A.M.D.G. et B.M.V. |
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| HAN
ESCRITO ... -
Bello e inspirado Cántico. Las mayores
congratulaciones por su grande e iluminado amor a la
Virgen Santísima, nuestra Madre. -
Me gusta muchísimo su trabajo inspirado en el
cántico a la naturaleza del Serafín de Asís, que es
una joya de la literatura universal y de la ternura del
amor al Señor a través del mundo y de las cosas
materiales y humanas. Y en segundo lugar porque la
poesía de usted está inspiradísima, por lo que le
envío con un cordial abrazo mi felicitación más
sincera y profunda. Es la suya una composición que
merece ser recogida en las antologías. -
Apenas llegado a mis manos me he puesto a saborear
los requiebros bíblicos de su "Cántico de la
Hermana llena de Gracia". ¡Precioso! ¡Mi gran
aplauso! ¡Siga escribiendo ese gran amante de la
Virgen!.
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Hermoso, transido de Biblia, Teología y
Corazón. -
Es todo un tratado de Mariología. -
Hemos puesto música al "Canto de la Hermana
llena de Gracia" y lo cantamos casi todos los
sábados en la Comunión, pues resulta precioso. -
He recibido su magnífico Cántico a la Santísima
Virgen, ¿por qué no lo publica? Nuestros jóvenes
estudiantes para sacerdotes se han entusiasmado con el
hermoso poema. (Con licencia eclesiástica) |
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