ASILO DE
SANTA CRISTINA (I) |
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CIUDAD UNIVERSITARIA, MONCLOA, MADRID |
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EL ASILO DE SANTA CRISTINA RESULTO DESTRUIDO
EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA DE 1936-1939 Y NO SE HA
RECONSTRUIDO |
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Vista general del Asilo de
Santa Cristina fundado en 1895 |
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La Reina en el Asilo de
Santa Cristina |
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| Reparto
de bonos a los pobres en el asilo de Santa Cristina 18.000 pobres acudieron un día al Asilo Para dar idea de la importancia que en su día tuvo el asilo de Santa Cristina, se transcribe el contenido de un artículo publicado en el diario "El Mundo" el 26 de junio de 1998. Un ejército de hambrientos Rostros terrosos, manos suplicantes y ojos desencajados pidiendo pan CARIDAD.- Ejemplares de la variada y triste fauna de la miseria se dan cita en los alrededores del asilo de Santa Cristina en el tradicional reparto de bonos a los pobres dirigido por el gobernador civil de Madrid, Alberto Aguilera. Unas 18.000 personas se disputan la limosma repartida por un grupo de señoras y caballeros. JAVIER FIGUERO/CARLOS Un redactor de La Epoca asiste al tradicional reparto de los bonos a los pobres, fiesta caritativa organizada, dirigida y en parte ejecutada por el gobernador civil de Madrid, Alberto Aguilera, que tiene lugar en el asilo de Santa Cristina. Ocupa la institución una extensión de cerca de un millón de pies cuadrados con varios pabellones, todos de planta baja, a los cuales dan luz y aire muchas ventanas. Tiene extensos dormitorios con buenas camas, amplio comedor con mesas de mármol, escuelas, enfermerías, capillas, salas de baño con instrumentos hidroterápicos y talleres de diversos oficios en los que trabajan varios asilados. En todas partes se advierten la pulcritud y el buen orden con que llevan el asilo las Hermanas de la Caridad. «En los limpios cobertores de los lechos, en las cortinas, en las ventanas, en los sencillos adornos de la capilla, en los vestidos de los niños asilados, échase a ver la delicadeza femenina, cuyo sello imprimen hasta en lo más humilde las manos de esas santas mujeres», escribe en el número de ayer. En la sala de ancianas, varias mujeres decrépitas rodean al doctor para consultarle acerca de sus achaques; en otros pabellones, se dan lecciones a varios niños; algunas mujeres rezan en la capilla y varios hombres cuidan la huerta. En la cocina, en grandes marmitas, se prepara abundante comida. Según los datos recabados, más de 700 pobres encuentran allí diariamente pan, albergue y lecho. MUJERES Y NIÑOS En los alrededores se han concentrado más de 18.000 personas, en su mayoría mujeres y niños, formando un bullicioso campamento. Había allí ejemplares de toda la variada y triste fauna de la miseria: ancianas pingajosas que andaban penosamente apoyadas en muletas; golfos de rostro desvergonzado; chiquillos harapientos; mozalbetes anémicos por el hambre y por los vicios, una verdadera «corte de los milagros» que se agolpa a las puertas del establecimiento esperando su turno. Agentes del orden público y de la Guardia Civil forman la cola en torno a los repartidores de los paquetes, que, envueltos en un papel en el que se lee «donativo de D. Alberto Aguilera», contienen un puñado de garbanzos, dos o tres patatas y algún otro comestible. Unas 18.000 personas se disputan poco menos que a puñetazo limpio la limosna que repartían varias señoras y caballeros presididos por el gobernador. «Ciertamente acongojaba, y deprimía el ánimo», apunta el redactor, «ver aquella muchedumbre de hambrientos, y aun causaba mayor pena pensar en los horrores y miserias de toda especie que expresaban tantos rostros terrosos, tantas manos suplicantes, tantos ojos desencajados, tanto harapo que encubrían, apenas, cuerpos desmedrados y enfermos». Los pobres recibían su lote y se alejaban silenciosos. La larga fila caminaba hacia Madrid de regreso, entre el asilo de Santa Catalina y la cárcel Modelo, «instituciones ambas con que cuenta la sociedad para poner coto a la miseria: ¡la caridad insuficiente y la dura represión!». Aunque se habían repartido ya más de 8.000 bonos, millares de pobres se agolpaban todavía frente al asilo pidiendo pan. |
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Protectores del asilo de
Santa Cristina |
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Excmo. Sr. D. Alberto
Aguilera y Velasco |
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Iglesia del Asilo de Santa Cristina, según una postal de la epoca |
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Ruinas de la Iglesia del Asilo de Santa Cristina, destruida durante la guerra, fotografía de 1937 (fragmento) |
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La Iglesia del Asilo de
Santa Cristina, estado en que quedó después de una
voladura, hacia el final de la guerra. Se conserva la
imagen de la Inmaculada Concepción, que está ahora
situada en un templete en este mismo lugar. |
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Imagen de la Inmaculada
Concepción que estaba en el Asilo de Santa Cristina |
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Plano de situación del templete de la Inmaculada Concepción, que está en el mismo lugar donde estaba el Asilo de Santa Cristina |
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